Antes de elegir conviene tener claras dos cosas: qué quieres conseguir (marca en recepción, visibilidad en fachada, impacto en un evento) y si necesitas iluminación o solo el volumen del metacrilato. A partir de ahí, la fabricamos a tu medida.
Se confunden a menudo, pero no son lo mismo. Una caja de luz es un cajón iluminado con un frente de metacrilato sobre el que va tu gráfica, de modo que se ilumina toda la superficie de forma uniforme. Un rótulo de letras corpóreas, en cambio, está formado por letras o formas recortadas que se iluminan de manera individual.
La caja de luz gana cuando quieres mostrar un logotipo completo, una gráfica o varios elementos juntos con un bloque limpio y luminoso; si prefieres el efecto de letras sueltas con volumen, te encaja más nuestra sección de letras corpóreas.
Aquí está lo que de verdad nos distingue. La mayoría de cajas de luz solo se rotulan por el frontal, pero nosotros podemos rotular varias caras, de modo que la pieza sea visible desde distintos ángulos. Es ideal cuando la caja va sobre el mostrador de un hotel o la barra de un restaurante y la gente se acerca desde varios lados.
Y no tienes que repetir la misma gráfica en todas las caras: cada lado es un lienzo independiente. Puedes poner tu logotipo en el frontal, tus redes sociales en un lateral y una frase o información útil en el otro. Aprovechar las caras convierte una simple pieza luminosa en una herramienta de comunicación completa.
De este modo, una misma caja trabaja para tu marca desde cualquier punto de la sala, algo especialmente rentable en espacios de mucho tránsito.
Su uso principal es el branding corporativo de interior: recepciones de hoteles, oficinas, clínicas, barras de restaurante o photocalls de eventos, donde refuerza la autoridad de la marca y mejora la estética del espacio. El metacrilato aporta ahí una sofisticación que encaja con cualquier proyecto de interiorismo.
También fabricamos cajas de luz para exterior y fachada, como nuestra caja de luz exterior cúbica con logo, pensada para que te localicen a pie de calle. Si es para fachada, ten en cuenta que muchos municipios exigen unas dimensiones o un tipo de cartelería concretos, así que conviene revisar la normativa local antes de decidir el tamaño.
Olvídate de los catálogos rígidos. Fabricamos sin medidas estándar: podemos hacer la caja más pequeña para un rincón concreto o de un tamaño monumental para un stand de feria. Tú nos dices el hueco o el efecto que buscas y la adaptamos.
Además, la iluminación es opcional: si te gusta el volumen y la elegancia del metacrilato pero no necesitas el LED, te entregamos la caja sin sistema de luz. Y como fabricamos nosotros, cuidamos el acabado —incluida la parte que no se ve, como el cableado— y te la entregamos lista en unos 7 días.
La caja de luz es un cajón iluminado con un frente de metacrilato que se ilumina de forma uniforme; el rótulo de letras está formado por letras recortadas que se iluminan por separado.
Sí. Cada cara es un lienzo independiente: puedes combinar logotipo, redes sociales, un QR o una frase en las distintas caras de la misma caja.
Su uso principal es el branding de interior, pero también fabricamos cajas para fachada y exterior. Para fachada conviene revisar la normativa municipal de tu localidad.
Sí. Si prefieres solo el volumen y el acabado del metacrilato sin el sistema LED, te entregamos la caja sin iluminación.
Al ser fabricación propia, preparamos tu caja de luz a medida en aproximadamente 7 días.
Tanto si quieres una pieza que dé autoridad a la recepción de tu hotel como una caja monumental para un evento, el siguiente paso es contarnos la medida y las caras que quieres rotular o pedirnos presupuesto online, y la fabricamos a tu medida. Descubre también el resto de placas para empresas que producimos.