Su seña de identidad es un acabado distinto al del resto de placas: en lugar de tintas o esmaltes, juega con el contraste entre el mate y el brillo del propio acero.
Estas placas se fabrican íntegramente en acero inoxidable fino, en dos estilos: la clásica forma de pergamino, con su silueta ondulada, y la versión con marco, más sobria y estructurada. Ambas transmiten elegancia y resultan especialmente adecuadas para un recuerdo íntimo y cuidado.
Al ser más delgadas que nuestras otras placas, tienen un aire ligero y refinado que encaja muy bien tras el cristal de una lápida o en un espacio interior.
Aquí está lo que las hace diferentes. En lugar de rellenar el grabado con esmalte o de imprimir con tinta, el texto se consigue mediante el contraste de texturas del propio acero: el láser trabaja el metal para lograr zonas mate frente a zonas brillo, y de ese juego surge la inscripción.
El resultado es un acabado muy sobrio y atemporal, sin colores añadidos que puedan alterarse. Es una estética más discreta y distinguida, pensada para quienes buscan algo elegante por encima de la máxima resistencia a la intemperie.
Precisamente por su delgadez y su acabado, conviene ser claro con su ubicación. Es la placa ideal si tu lápida tiene un cristal protector, si va en un nicho resguardado, bajo un pórtico o en una zona cubierta. Así mantiene su brillo y su forma original durante mucho más tiempo.
En cambio, para un emplazamiento totalmente expuesto a la lluvia y el sol constantes, no es la opción más adecuada; en ese caso te recomendamos nuestras placas de acero grabado con fresa o de imitación granito, preparadas para plena intemperie.
Por su diseño y su poco grosor, estas placas no admiten tornillería. Se sirven exclusivamente con un adhesivo de doble cara de alta adherencia, que permite una instalación limpia, rápida y sin herramientas sobre superficies lisas como el cristal o el mármol pulido.
En cuanto al contenido, lo habitual es incluir el nombre y apellidos, las fechas de nacimiento y defunción y una frase de recuerdo, con la posibilidad de añadir un símbolo. Antes de fabricar, te enviamos un boceto para tu conformidad, de modo que veas cómo quedará.
Son más finas y su texto se consigue por contraste mate/brillo del propio acero, sin tintas ni esmaltes, lo que les da un acabado más elegante y discreto.
Es preferible colocarlas resguardadas: tras el cristal de la lápida, en interior o bajo zona cubierta. Para exposición total al sol y la lluvia, es mejor el acero grabado con fresa o la imitación granito.
Solo con adhesivo de doble cara de alta adherencia. Por su delgadez no llevan agujeros para tornillos, y se colocan sobre superficies lisas.
Dos: la forma de pergamino, con silueta ondulada, y la versión con marco, más estructurada y sobria.
Sí, te enviamos un boceto para tu conformidad antes de grabar, y trabajamos con envío rápido.
Si buscas un recuerdo elegante para un nicho con cristal o un espacio resguardado, la placa tipo pergamino es una elección llena de sensibilidad. Indícanos el texto, el estilo y el tamaño, o pídenos presupuesto y te asesoramos con el cuidado que merece. Puedes ver todos los acabados en nuestra categoría de placas funerarias y conmemorativas.