El cubo LED-RGB con logo iluminado es el objeto de branding más avanzado del catálogo: metacrilato blanco 35×35×35 cm, iluminación RGB controlada por app móvil, millones de colores disponibles, efectos dinámicos, intensidad regulable, vinilado en hasta 5 caras. Desde 230 €. Para marcas que entienden que su presencia visual no tiene por qué ser estática.
El resto de cajas de luz del catálogo, la caja cúbica blanca LED, la caja rectangular blanca LED y la caja negra LED, tienen una sola variable de iluminación: encendida o apagada. La luz es blanca fija. El cubo RGB tiene una dimensión completamente diferente: la luz puede ser de cualquier color del espectro visible, con cualquier intensidad, con cualquier efecto de transición.
Esto no es solo un detalle técnico. Es una diferencia conceptual: los cubos con LED blanco son objetos de presencia de marca estáticos. El cubo RGB es un objeto de branding dinámico que puede cambiar de carácter en función del momento, el evento o el ambiente.
El cubo se controla mediante aplicación móvil compatible con iOS y Android. Desde la app puedes:
El RGB abre casos de uso que el LED blanco simplemente no puede cubrir:
Eventos corporativos con identidad cromática específica: si el evento tiene un color temático (lanzamiento de producto en rojo, gala en dorado, convención corporativa en azul marino), el cubo RGB puede coincidir exactamente con ese color. Un objeto de branding que se sincroniza con el evento.
Halloween, Navidad, San Valentín, campañas estacionales: el mismo cubo cambia de naranja en octubre, rojo en febrero, verde en primavera. Sin comprar un nuevo objeto de branding para cada campaña. La inversión en el cubo se amortiza en múltiples temporadas.
Sincronización con música en clubs y eventos: muchas apps RGB permiten sincronizar la iluminación con el ritmo de la música. En un club o en un after-party corporativo, el cubo se convierte en elemento de la experiencia audiovisual.
Diferentes turnos o momentos del negocio: brunch de domingo en colores cálidos, servicio de noche en colores fríos. El mismo objeto, dos ambientes completamente diferentes.
La medida es única: 35 cm de lado. Es el mismo tamaño que la caja cúbica blanca LED en su versión grande, pero con RGB. A 35 cm, el cubo tiene presencia real: visible desde el otro extremo de una sala, identificable a distancia en una feria, imposible de ignorar en el centro de una barra o una vitrina.
La forma cúbica significa cinco caras visibles: desde cualquier ángulo de aproximación, siempre hay una cara iluminada con el logo. La visibilidad es de 360 grados, sin ángulo muerto.
El blanco es el único color que permite que el RGB interior se exprese con fidelidad. Un metacrilato de color filtraría o alteraría el color RGB. El metacrilato blanco difunde la luz de todos los colores de forma uniforme, haciendo que el color que ves en el exterior del cubo sea exactamente el color que has seleccionado en la app.
El vinilo del logo permite el paso de la luz RGB en las zonas de diseño, mientras el resto de la superficie difunde el color elegido de forma homogénea. El efecto es el logo iluminado en el color del momento sobre una superficie que también brilla en ese color.
1 cara: logo en la cara principal. La opción de menor coste. Para instalaciones donde el cubo siempre está orientado hacia un solo ángulo.
2 caras: las dos caras más visibles. Para mostradores en esquina o espacios con tráfico de dos direcciones.
5 caras: todas las caras visibles del cubo. Presencia de marca desde cualquier ángulo. La opción para ferias, eventos e islas de exposición donde los visitantes se mueven alrededor del objeto.
Clubs, discotecas y bares de ambiente nocturno: el entorno cambia durante la noche. El cubo RGB cambia con él. Es el único objeto de branding del catálogo que puede sincronizarse con el ambiente del momento.
Agencias de eventos y espacios de coworking de alquiler: el cubo se adapta a cada cliente que alquila el espacio. Cambia el color al color corporativo del cliente del día. Un mismo objeto que trabaja para cien marcas diferentes.
Hoteles boutique y espacios de hospitalidad: diferentes colores para diferentes momentos de la jornada (mañana, tarde, noche) o diferentes estaciones del año. El mismo lobby que cambia de atmósfera sin cambiar el mobiliario.
Retail de moda y lifestyle: el color del cubo puede coordinarse con la colección de temporada. Primavera en tonos frescos, otoño en tonos cálidos. El branding que acompaña al producto.
Stands de feria y exposición: el cubo RGB en un stand llama la atención desde distancia. En una feria con decenas de stands con iluminación blanca estándar, un cubo que cambia de color o pulsa atrae la mirada de forma inmediata.
La app de control es gratuita y compatible con iOS y Android. La conexión es mediante Bluetooth o WiFi (según el modelo del controlador incluido). No requiere suscripción ni cuenta de usuario.
Sí. La mayoría de controladores RGB guardan el último estado al apagar. Si lo dejas en azul corporativo, la próxima vez que se encienda arrancará en azul. La app solo es necesaria cuando quieres cambiar la configuración.
Depende del efecto. Los efectos de transición suave (crossfade entre colores) mantienen la legibilidad del logo en todo momento. Los efectos de flash o parpadeo pueden reducir la legibilidad momentáneamente. Para uso de branding estático (recepción, mostrador), recomendamos color fijo o transición muy lenta.
El plazo habitual es de 10-15 días laborales. El proceso incluye el montaje del sistema RGB, la instalación del controlador, el vinilado del logo y las pruebas de iluminación antes del envío.
El consumo del RGB es comparable al LED blanco estándar. Los LEDs RGB de calidad tienen eficiencia similar a los LEDs blancos. El consumo exacto depende de la intensidad y el color seleccionado (el blanco puro en RGB consume algo más que los colores puros). En uso estándar, el impacto en la factura eléctrica es igualmente reducido.



