Antes de encargar conviene tener claras dos decisiones que casi nadie explica bien: qué técnica sale más rentable según la cantidad que necesitas y qué material aguanta el entorno concreto de tu máquina. Ambas cambian el precio y la vida útil de la placa, y en las dos podemos asesorarte.
Su función va mucho más allá de lo decorativo: es el soporte físico que conecta el equipo con sus datos esenciales. Un técnico que necesita intervenir una máquina consulta la placa para conocer su número de serie, su modelo o sus parámetros de trabajo antes de tocar nada.
Los datos más habituales son el número de serie, el modelo, la potencia, el peso, la fecha de fabricación y los datos del fabricante. Cada vez más plantas añaden también un código interno o un identificador tipo QR o DataMatrix que enlaza la máquina con su ficha de mantenimiento, algo que en instalaciones con miles de activos se vuelve la columna vertebral de la gestión de calidad. Si te interesa esa vía, tenemos una sección específica de placas industriales con QR.
Bajo el término “placa de maquinaria” caben cosas distintas, y clasificarlas bien evita pagar de más o quedarte corto. La placa de identificación o inventario lleva un número interno, un código o el nombre de la máquina para su gestión y trazabilidad. La placa de características o marcado CE recoge los datos técnicos y normativos obligatorios del equipo.
Esta distinción importa porque la placa de características tiene implicaciones legales: la Directiva de Máquinas 2006/42/CE exige que toda maquinaria comercializada en la UE lleve una placa con datos claros e indelebles durante toda su vida útil. Si lo que necesitas es esa placa obligatoria, trabájala en nuestra sección de placas de características y marcado CE; si buscas identificar e inventariar tus activos, estás en el sitio correcto.
Es la pregunta que más ahorro genera y la que casi nadie plantea con claridad. La serigrafía es la técnica tradicional y resulta muy rentable en tiradas grandes, mientras que para cantidades pequeñas dispara el coste por el trabajo de preparación. El grabado láser, en cambio, no necesita esa preparación, así que para pocas unidades sale mucho más económico y ofrece la misma durabilidad.
| Cantidad | Técnica recomendada | Motivo |
|---|---|---|
| Menos de 50 unidades | Grabado láser | Más económico e igual de resistente |
| Tiradas grandes | Serigrafía | Coste por unidad más bajo a volumen |
| Máxima resistencia química | Grabado químico / láser | Marcaje permanente en entornos agresivos |
Nuestra regla práctica es sencilla: por debajo de las 50 unidades recomendamos grabado láser, y por eso podemos fabricar incluso una sola placa sin que el precio se dispare. Puedes ver un ejemplo en nuestra placa de características grabada desde una unidad.
El material define cuánto durará la placa, y elegir mal supone repetir el pedido. El aluminio es la opción estándar por su relación resistencia-precio, y el aluminio anodizado o el acero inoxidable son la apuesta cuando la máquina trabaja en entornos exigentes.
Piensa en las condiciones reales: naves con aceites, refrigerantes, humedad, calor o polvo metálico castigan mucho la superficie. En esos casos, un grabado láser sobre acero inoxidable o aluminio anodizado garantiza que la información siga siendo legible durante toda la vida útil del equipo. Para fijarla, preparamos la placa con los agujeros que necesites para remacharla o la servimos con adhesivo, y también fabricamos adhesivos industriales grabados cuando no se puede taladrar.
Muchas placas industriales combinan una parte común para todas las máquinas de una serie con datos que cambian en cada unidad. Para resolverlo grabamos la placa con una tabla de casillas o cajetillas: los conceptos fijos (nº de serie, modelo, kilogramos, temperatura…) van grabados y el valor de cada uno se deja en blanco.
Así, cada máquina lleva la misma placa base y después, con un punzón, se rellenan los datos variables de cada equipo in situ. Es una solución muy práctica para fabricantes que producen en serie pero necesitan personalizar la información unidad por unidad sin encargar un diseño distinto cada vez.
La de identificación sirve para el inventario y la trazabilidad (número interno, código, QR). La de características recoge los datos técnicos y normativos obligatorios del equipo, exigidos por la Directiva de Máquinas 2006/42/CE.
Depende de la cantidad. Para menos de 50 unidades recomendamos grabado láser, más económico e igual de duradero; para tiradas grandes, la serigrafía reduce el coste por unidad.
El acero inoxidable y el aluminio anodizado con grabado láser mantienen la legibilidad incluso en naves con aceites, refrigerantes o polvo metálico.
Sí. Gracias al grabado láser fabricamos desde una unidad sin que el precio se dispare, algo especialmente útil para reponer o identificar máquinas sueltas.
Sí. El grabado láser y el químico producen un marcaje permanente e indeleble, pensado para durar toda la vida útil de la máquina.
Tanto si necesitas identificar tus activos con un número de serie o un código de trazabilidad como si buscas la placa de características obligatoria, el siguiente paso es indicarnos la cantidad y el entorno de tus máquinas y pedirnos presupuesto: te recomendamos la técnica y el material más rentables antes de fabricar. Descubre también el resto de soluciones para la industria que producimos.