La caja de metacrilato rectangular con logo es la solución de presencia de marca más limpia y versátil del catálogo: metacrilato blanco o negro completamente sellado, dos tamaños (25×12×8 cm y 38×19×8 cm), vinilado del logo en 1 o 2 caras, sin cables, sin instalación, sin limitaciones de ubicación. Desde 65 €. Para mostradores, recepciones y puntos de venta donde la marca debe tener presencia sólida sin depender de la electricidad.
En el catálogo de cajas de luz, todas las versiones con LED, la caja rectangular blanca iluminada y la caja negra iluminada, requieren una toma de corriente eléctrica cerca del punto de instalación y van acompañadas de un cable que hay que gestionar. En muchos contextos, eso es un problema real: el mostrador no tiene enchufe accesible, el cable queda a la vista, o simplemente no necesitas que la caja brille porque el espacio ya tiene buena iluminación.
La caja rectangular sin LED resuelve exactamente eso: mismo objeto, mismo acabado sellado de calidad, mismo vinilado del logo, pero autónoma, sin cable, colocable en cualquier superficie sin depender de ninguna instalación eléctrica. Se coloca, se ve, funciona. Sin más.
Blanco: el color más neutral y universal. La caja blanca encaja en cualquier espacio sin tomar partido visual. En un mostrador de recepción iluminado con luz natural o artificial blanca, la caja blanca es coherente con el entorno. El logo vinilado destaca sobre el fondo blanco con la nitidez de cualquier superficie impresa de calidad.
Negro: sofisticación y contraste. La caja negra comunica exclusividad antes de que nadie lea el logo. En un espacio con decoración oscura o contemporánea, la caja negra no interrumpe la estética: la refuerza. El logo en blanco o color claro sobre negro tiene un contraste muy limpio incluso sin iluminación.
La elección de color es coherencia visual: elige el color de la caja que se integra mejor en la paleta cromática del espacio donde se va a instalar.
25 × 12 × 8 cm: el tamaño compacto. Ocupa el espacio de un libro en el mostrador. Ideal para barras de bar con espacio limitado, mostradores pequeños de tienda, mesas de recepción donde convive con otros elementos (teléfono, bolígrafos, tarjetas). La caja pequeña no domina el espacio: está presente discretamente.
38 × 19 × 8 cm: el tamaño de presencia. Casi el doble de superficie que el compacto. Para recepciones corporativas donde la caja es el elemento de branding central del mostrador, tiendas con barra larga donde el logo debe verse desde el otro extremo, o showrooms donde la caja está sobre una mesa de exposición. La caja grande tiene peso visual real.
La caja no es una caja con tapa y base. Es un bloque sellado sin uniones visibles ni imperfecciones. El metacrilato está cortado con precisión milimétrica y pegado con adhesivo de metacrilato que crea uniones prácticamente invisibles. El resultado es un objeto sólido, con esquinas definidas, sin degradación visual desde ningún ángulo.
Esta calidad de sellado es lo que hace que la caja parezca un objeto de diseño, no un soporte de cartel. En un mostrador de recepción, la diferencia entre una caja sellada correctamente y una con juntas visibles es la diferencia entre “esto lo han cuidado” y “esto lo ha montado alguien”.
1 cara: el logo en la cara frontal que mira al público. El resto de la caja en metacrilato limpio. Para instalaciones donde la caja siempre está orientada en la misma dirección y el cliente siempre llega por el mismo lado.
2 caras: el logo en las dos caras principales. Para mostradores en esquina, puntos de información accesibles desde dos lados, o cuando los clientes pueden acercarse desde dos direcciones distintas.
Espacios con mucha luz natural: en una recepción con grandes ventanales o en una tienda con iluminación general intensa, la diferencia visual entre una caja con LED encendida y una sin LED es mínima durante el día. La versión sin LED a 65 € da el mismo resultado visual a menor coste.
Mostradores sin toma eléctrica accesible: si el enchufe más cercano está a metros del mostrador, el cable es un problema estético. La caja sin LED se coloca en cualquier posición sin ninguna limitación de infraestructura.
Espacios donde el logo no necesita brillar, solo estar: hay entornos donde la presencia de marca no requiere luz propia. Una caja bien diseñada, con el logo vinilado limpiamente, comunica lo mismo que la versión iluminada en muchos contextos diurnos.
Presupuesto ajustado con imagen no negociable: 65 € vs 96 € de la versión iluminada. La caja sin LED permite tener un objeto de marca de calidad a un precio 30% inferior. Si necesitas varias unidades (varias posiciones en el mostrador, varias sucursales), el ahorro por unidad es significativo.
No. La caja está sellada y no tiene espacio interior para instalar LEDs a posteriori. Si anticipas que querrás iluminación, elige directamente la versión con LED desde el inicio.
Consulta con Mis Placas al pedir. El vinilo puede ser de corte (1 color) o de impresión a todo color según el logotipo. Para logos con múltiples colores o degradados, la impresión a todo color reproduce la identidad corporativa con fidelidad.
La caja se coloca directamente sobre la superficie. No necesita fijación adicional para uso estándar de mostrador. Si quieres fijarla de forma permanente para evitar desplazamientos, se puede aplicar adhesivo de doble cara industrial en la base.
Para pedidos con diseño aprobado, el plazo habitual es 7-10 días laborales. Al no incluir componentes eléctricos, el proceso de fabricación es más rápido que las versiones con LED.
El estándar es blanco o negro. Para colores corporativos específicos bajo pedido especial, consulta disponibilidad con Mis Placas.


